¿Te ha pasado alguna vez que estás entusiasmado por una escapada emocionante y de repente te sientes un poco mal? Claro que, si la situación es terrible, deberías considerar ir al hospital lo antes posible. Pero si no es grave, cuida tu cuerpo y disfruta del viaje.
Ante todo, tendrás que cuidar tu cuerpo, estés enfermo o no. Sobre todo cuando te encuentres en un entorno nuevo, deberás ser más cuidadoso.
Es mejor prevenir que curar
– Empaca con prudencia
Al preparar tus cosas para las vacaciones, es fundamental tener en cuenta algunos aspectos esenciales de precaución y prevención. Lleva abundante desinfectante de manos y toallitas desinfectantes, así como un botiquín de primeros auxilios para emergencias generales. El botiquín también debe incluir antihistamínicos, analgésicos, antidiarreicos, suplementos de vitamina C, protector solar y una lista de todos tus medicamentos y afecciones médicas (incluidas las alergias). Por último, no olvides llevar zapatos cómodos para caminar y una chaqueta abrigada.
– Vigila tu consumo
Aunque las vacaciones son la excusa perfecta para no seguir tu dieta habitual, asegúrate de elegir tus comidas con cuidado para mantener una dieta saludable durante el viaje. La comida callejera puede ser aromática y fascinante, pero evita comer de los puestos callejeros; para desayunar, intenta comer alimentos ricos en proteínas en lugar de calorías. Porque elegir mal el desayuno podría arruinarte el día. Lleva siempre contigo una botella de agua y, mientras la rellenas, asegúrate de que sea potable. Es fundamental mantenerse hidratado, especialmente con el calor sofocante del verano.
REMEDIOS RÁPIDOS
– Vigila tus síntomas
Controlar tu temperatura corporal y asegurarte de no tener fiebre debería ser tu prioridad mientras monitoreas tus síntomas. Este proceso es una manera fácil de decidir si necesitas ir al médico o no. Con suerte, solo será tu cuerpo el que se está adaptando al nuevo entorno; en ese caso, tus síntomas deberían disminuir y podrás continuar con tus planes de vacaciones. Sin embargo, si los síntomas empeoran, sabrás que es hora de buscar un médico.
– Disminuye el ritmo
Haz algunos ajustes a tu itinerario para que puedas relajarte hasta que te sientas mejor. Intenta programar actividades menos extenuantes, como excursiones guiadas en autobús para disfrutar de las vistas sin esforzarte, ver espectáculos en vivo o simplemente relajarte en la piscina. Evita actividades que requieran ejercicio como senderismo, ciclismo, escalada, etc. En su lugar, puedes relajarte y disfrutar de las vacaciones simplemente conectando con la gente, la cultura o simplemente con la naturaleza.
– Consulte con su proveedor de seguros
Si los síntomas empeoran, no se asuste. Antes de tomar un taxi a urgencias, relájese y llame a su aseguradora, ya que una simple llamada puede ahorrarle mucho dinero y estrés. El seguro de viaje es una póliza que cubre emergencias médicas y financieras. Cubre gastos médicos, tratamiento dental, transporte al hospital y una asignación diaria por hospitalización. Por lo tanto, si llama antes de ir al médico, este podrá informarle de todo lo que necesita saber y asegurarse de que reciba la atención médica que necesita.
– Encuentra un médico
En vacaciones, ir al médico es lo último que hay que hacer, pero algunas situaciones son inevitables. Si probaste las sugerencias anteriores y los síntomas persisten, es hora de ir al médico. Encontrar al mejor médico te ayudará a reducir el estrés y a ahorrar tiempo con tu aseguradora. Después de hablar con tu aseguradora y con los mejores médicos de la red, elige al que quieras visitar y ponte en marcha.


